RESPIRADORES CHINOS: UNOS APILADOS EN DEPÓSITOS Y OTROS UTILIZADOS PARA ASISTENCIA BÁSICA

ANF

Pese a que el gobierno transitorio asegura que los 324 ventiladores de la empresa china Yueshen Medical Equipment, modelo YSAV400A, que fueron adquiridos en medio de la pandemia del nuevo coronavirus y distribuidos a los hospitales públicos del país, “han servido y sirven” para asistencia respiratoria en enfermos con Covid-19, pasados más de dos meses del escándalo que cuestionó su calidad y sobre precio en la compra, muchos de estos equipos terminaron en los depósitos de los hospitales o destinados a asistencia médica muy básica a los pacientes.

La polémica sobre la calidad de los aparatos en un momento sanitario crítico para el país, hizo que surgieran muchas versiones, desde expertos en el tema, con médicos intensivistas de varios hospitales, hasta legisladores y políticos interesados en sacar partido. El gobierno argumentó que el problema es la manipulación inadecuada de los aparatos, por la falta de familiaridad con la marca, lo que ocasionó el problema, y garantizó servicio técnico permanente para la solución.

Pasado más de dos meses de esta polémica, ANF hizo el recojo de información sobre los respiradores chinos en los principales hospitales públicos de ciudades capitales del país, para constatar si la versión de la mala calidad se debió solo a un mal uso de los equipos o se trata de equipos inadecuados para socorrer a pacientes con enfermedades pulmonares causados por el Covid-19. La Asamblea Legislativa conformó una Comisión Especial Mixta para investigar la compra y calidad de los ventiladores. Un mes después concluyó que existió sobreprecio y que los equipos son de calidad muy básica. Los 324 respiradores costaron $us 9,5 millones.

Según la página web de la empresa china, el respirador YSAV400A, de acuerdo a sus características técnicas, se presenta como un Ventilador de UCI médico anti Covid.

Las consultas a ocho intensivistas y expertos en el tema dieron como resultado que muchos respiradores se encuentran en depósitos al no haber confianza para su uso; otros no fueron usados por la desescalada de los casos de Covid-19; y algunos son destinados a funciones oxigenación básica en los pacientes. Muchos galenos temen usar los respiradores chinos porque aseguran que no ofrecen las garantías, otros los usan con temor y aseguran que lo hace solo para estabilizar al paciente, debido a que sus funciones básicas no permiten un monitoreo completo del pulmón afectado. 

Tras el escándalo de sobre precio y denuncias sobre la baja calidad de los respiradores chinos, el viceministro de Transparencia, perteneciente al Ministerio de Justicia, Guido Melgar, reconoció que la empresa -Yueshen Med- que fabricó los equipos “era la única que en ese momento tenía disponibilidad y se le compró”. Para los médicos bolivianos expertos en el tema se trata de una marca desconocida, de la que nunca escucharon. 

Melgar en un acto de transparencia invitó al ciudadano que quiera indagar más sobre el tema, acudir a la Ugespro (Unidad de Gestión de Programas y Proyectos), perteneciente al Ministerio de Salud, a “revisar todo el proceso de compra de estos respiradores”. Para este reportaje se acudió al director de esa unidad, Antonio Peñaranda, para acceder a las características técnicas del equipo. El funcionario no facilitó la información. Desde la unidad de comunicación del Ministerio de Salud, señalaron que el tema es un “dolor de cabeza” para el gobierno.

Los respiradores “sirven” para asistencia básica, pero no para Covid-19
“Lo que yo sí le puedo decir es que estos respiradores han servido y sirven”, fue la aseveración tajante del viceministro de Salud, Miguel Ángel Delgado, sobre los ventiladores mecánicos chinos adquiridos por el gobierno en mayo de este año para hacer frente a la curva creciente del nuevo coronavirus.

La pandemia puso en aprietos a todos los gobiernos del mundo, y Bolivia no fue la excepción. Afrontar una enfermedad desconocida con altos niveles de contagio fue un reto para la administración de Jeanine Añez.
Delgado dijo que sobre los respiradores chinos hubo una serie de interpretaciones y versiones que en su mayoría son inclusive contradictorias, “entre algunos que no han hecho ningún reclamo, otros que han sido más exquisitos, pero se trató de una polémica innecesaria”.

Ejemplificó en problema refiriéndose a calidades en equipos, que es lo que se cuestiona del respirador: “es como decir ‘yo prefiero usar un iPhone’, pero para otro señor es complicado usar un teléfono iPhone y prefiere un Samsung; hay ventajas para unos y ventajas para otros, y en el tema de los respiradores es mucho más delicado, no es tan simple como un teléfono”, indicó Delgado.

Dijo que muchos de los respiradores “habían sido mal instalados u operados de una manera defectuosa, que altera un poco el funcionamiento normal, se ha ido recuperando y obviamente se tiene la asistencia técnica que debe tenerse”.

Consultado sobre las características técnicas del respirador chino y la calidad respecto a otros respiradores de marcas europeas muy usados en las unidades de terapia intensiva (UTI) en Bolivia, Delgado respondió que es médico y no ingeniero biomédico ni especialista en terapia intensiva, por lo que “cometería un error en hacer alguna descripción”, pero aseguró que “estos respiradores (chinos) han servido y sirven”.

Los primeros reclamos públicos sobre los “defectos” de los ventiladores chinos vinieron de hospitales de Cochabamba como el Solomon Klein y del Sur. Las críticas de los galenos apuntaron a la calidad de los equipos. Los consideraron inadecuados para asistencia a enfermos pulmonares, incluso que causaron daño en algunos pacientes por obstrucción de los conductos del equipo.

Dos meses después, la versión era similar, y desde entonces mantienen los equipos en los depósitos de los hospitales. El médico Mauricio Mercado del hospital Solomon Klein, en Sacaba, Cochabamba, refirió que tuvieron muchos inconvenientes con los ventiladores, sobre todo fallas en la programación.

“Por las características que tienen no son los más indicados para dar asistencia a pacientes por coronavirus, que es un problema ventilatorio severo”, dijo. Por este motivo, después de una junta hospitalaria “se decidió no utilizarlos hasta que haya un consejo técnico que realmente valide o nos dé un producto de unas características y necesidades acordes a la enfermedad”.

Mercado indicó que el problema fundamental de estos equipos es que no tienen sistema de control de testeo de la cantidad de oxígeno que entrega, “entonces yo puedo programar algo, pero si no me da la máquina el control de lo que realmente está entregando, es para preocuparse”.

Los equipos se encuentran en el depósito al no cumplir las necesidades para dar asistencia a pacientes con coronavirus, además de no contar con ninguna certificación de calidad.

Sergio Herbas, director del hospital del Sur de Cochabamba, dijo que llegaron a usar los ventiladores, pero encontraron muchísimas limitaciones, y no fueron de gran ayuda para atender a pacientes Covid.

“Nosotros hemos presentado informe clínico por parte de los médicos intensivistas del área y dentro de las conclusiones ellos mencionan que las características del ventilador son muy básicas y no les ayudan a afrontar de forma óptima el tipo de patología que se presenta con la enfermedad del Covid-19”, refirió.

Señaló que los ventiladores “de que ventilan, ventilan; de que funcionan, funcionan; no es que no funcionen, pero uno de los términos que más se ha utilizado es que puede producir un Auto Peep, que es una falta de regulación de las presiones que tiene el ventilador y esto puede o no puede conseguir el objetivo que se requiere al atender a un paciente con distrés respiratorio”.

Siete de estos aparatos se encuentra en la UTI del hospital del Sur, y son usados en la ventilación no invasiva, “y junto con una máscara y una cánula de alto flujo estamos pudiendo suministrar oxígeno al paciente”.
Herbas dijo que están a la espera de poder contar con otro tipo de ventiladores que realmente cumplan con las funciones que necesitan los pacientes Covid.

Los ventiladores mecánicos o respiradores artificiales son máquinas cuyo objetivo primordial es reemplazar la funcionalidad de los pulmones. Permiten el ingreso de aire oxigenado a través de un tubo a las vías respiratorias mediante la intubación.

El médico intensivista Vladimir Mamani del Instituto Gastroenterológico de Cochabamba, pasada la polémica, dijo que no usaron los respiradores porque están a la espera de que lleguen las certificaciones normativas que solicitaron, que garanticen que se trata de un equipo seguro, aunque aclaró que no tuvieron necesidad de usarlos por el curso que tomó la pandemia.

“Necesitamos las certificaciones para usar los equipos ya que son equipamientos médicos catalogado como grado tres porque transfieren energía, también se los llama así porque son potencialmente peligrosos, pueden generar daños si es que no cumplen una normativa específica y bastante estricta, como genera movimiento de volúmenes de gas, en este caso puede lesionar el pulmón, entonces por eso se requiere que sean instrumentos que cumplan estándares de seguridad que ahora son bastante estrictos”, refirió.

El médico intensivista y director de la UTI del hospital Viedma durante la llegada de los respiradores chinos, Arturo Lavadenz, indicó que los ventiladores que les entregaron “no son aptos para terapia intensiva”.
“Nos dieron tres y tuvieron pocas semanas de duración, los llevamos a emergencia y se echaron a perder”, dijo a ANF.

Refirió que el respirador tiene un sistema muy básico en comparación a los equipos que se usan de forma habitual en las Unidades de Terapia Intensiva del país que son de marcas alemanas o japonesas, con características adecuadas sobre todo “para el manejo del destete del paciente”. El destete significa ir sacando la ventilación al paciente, para lo cual se requiere regular los ventiladores, “que estos estos ventiladores chinos no tienen”.

Indicó que los ventiladores solo servirían para uso de emergencia y por tiempo limitado. “Nosotros manejamos a los pacientes por 24 horas y varios días, en cambio estos otros ventiladores no tienen la calidad para eso”, apuntó. Dijo que actualmente estas unidades están archivadas en el hospital.

La pandemia del nuevo coronavirus en Bolivia hasta octubre causó más de 140.000 contagios y cobró la vida de 8.500 personas. En mayo y julio se registraron los días más altos de contagio con 2.000 infectados en 24 horas.

Luego del reclamo público del director del Instituto del Tórax en La Paz, Edgar Pozo, con una diagnóstico técnico-científico preocupante sobre los equipos chinos, funcionarios de la empresa proveedora visitaron el centro.

“Son equipos con fallas en el software, con deficiencia en los manómetros de presión, no reúnen las condiciones técnicas ni ambientales para su uso en terapia intensiva, son equipos de baja gama, no cuentan con sistemas de calibración para el control de los sensores internos y presentan fallas importantes en las pantallas cuando el equipo se lo prende o enciende; la recomendación técnica del equipo de electromedicina es que estos equipos no sirven para terapia intensiva”, detalló el director del Tórax en su denuncia.

A más de un mes del hecho, el director interino, Antonio García, indicó que los cuatro respiradores chinos entregados a esa unidad fueron reparados por los técnicos de la empresa importadora y están en funcionamiento, pero no hubo la oportunidad de usarlos en pacientes debido a la reducción de los casos.

Vladimir Camacho, director del hospital Bracamonte, en Potosí, dijo que no llegaron a utilizar los respiradores chinos debido a que el departamento adquirió otros, con anticipación, que fueron suficientes para cubrir la demanda de los pacientes.

Refirió que los respiradores chinos inicialmente no funcionaron por la falta de conexión al sistema de oxígeno o porque no se adaptaba de forma correcta, pero la empresa proveedora solucionó el problema.

Ahora los equipos funcionan bien, dijo el galeno sin mucha confianza, con los estándares respiratorios correctos, “pero gracias a Dios no lo usamos en pacientes porque no llegamos hasta esa cantidad”.

El jefe de la UTI del hospital San Juan de Dios de Tarija, Nils Cazón, indicó que utilizaron los respiradores chinos por necesidad ante la emergencia por la escalada del nuevo coronavirus, y constataron que no son equipos de primera calidad, aunque sirven para una situación de emergencia.

Recordó que el representante de la empresa que vino a hacer la capacitación técnica de los ventiladores chinos, explicaba que “no eran ventiladores de alta gama, pero que podrían servir para situaciones de emergencia, y ese es el uso que les estamos dando”. Al hospital San Juan de Dios llegaron 15 equipos chinos. 

Un respirador “mediocre” para un pulmón enfermo
El médico especialista en terapia intensiva y docente de bioingeniería, Walter Hinojosa, dijo al respecto que al causar el coronavirus trastornos tromboembólicos, insuficiencia respiratoria, insuficiencia pancreática, insuficiencia renal y accidentes vásculocerebrales se necesitan buenos ventiladores.

“Es un pulmón muy delicado cuando el paciente se complica con semi distres, entonces hay que ventilar bien al paciente, y si lo ponemos en un ventilador mediocre vamos a producir un mayor trauma o vamos a producir un empeoramiento del cuadro pulmonar”, apuntó.

Dijo que los ventiladores chinos están todavía con modo controlado asistido, incluso llegan a ventilación sincronizada inteligente, pero no tienen modos inteligentes como trae los ventiladores europeos –entre ellos Hamilton-, considerado por él uno de los mejores equipos.

“Con software inteligente el ventilador se adapta a condiciones mecano-receptoras pulmonares, con una pantalla con todos los diagramas habidos y por haber, ya sea en presión en volumen y tiempo, con modos excelentes en pantalla, además de los diagramas que nos orientan si estamos ventilando en exceso o no a los pacientes, para evitar dañar el pulmón”, y eso no tiene el respirador chino, refirió.

Estimó que un respirador Hamilton cuesta más de 60.000 dólares sin impuestos, pero resulta una mejor inversión que los respiradores chinos que según el gobierno costaron 18.500 sin impuestos.

“De repente estos ventiladores chinos van a durar, pero la pregunta del millón es sí sirven realmente para un distres” respiratorio, enfatizó.

Tras el escándalo por el supuesto sobre precio y calidad de los respiradores chinos, se conformó una Comisión Especial Mixta en la Asamblea Legislativa Plurinacional que luego de un mes de investigación determinó que hubo sobre precio en la compra de ventiladores y que son de baja calidad, de acuerdo a las pesquisas y entrevistas realizadas a expertos en el tema. 

“El gobierno transitorio ocultó información sobre la compra de respiradores chinos de baja gama, con muchas fallas y no convenientes para la utilización en Unidades de Terapia Intensiva, los mismos que fueron comprados a través de intermediarios y con un considerable sobreprecio”, señala el informe en una de sus conclusiones.

Agrega que según las verificaciones realizadas por las oficinas departamentales de la Defensoría del Pueblo, constataron que más de 76 equipos se encuentran con desperfectos; sin considerar que dichos equipos además no cumplen las condiciones para el manejo en UTI de Covid-19, tal como refiere el Comité Científico de la Sociedad Boliviana de Medicina Crítica y Terapia Intensiva (SBMCTI), al manifestar que respiradores chinos, son ventiladores mecánicos básicos, con prestaciones y monitoreo muy limitado; y de los cuales no se pudo verificar la existencia de certificaciones correspondientes (ISO 13485 o GMP) y certificado FDA, CE o similar”.